La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, desmintió categóricamente que se hayan registrado sobrevuelos o actividades de fuerzas armadas estadounidenses en el espacio aéreo nacional. Estas declaraciones surgen tras la alerta emitida el pasado viernes por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), la cual advertía a las aerolíneas sobre posibles «operaciones militares» en el Pacífico mexicano que podrían interferir con los sistemas de navegación GPS.
Durante su arribo a la comunidad de La Cruz del Palmar, en San Miguel de Allende, la mandataria fue enfática al señalar que «en territorio nacional no hay nada», descartando cualquier incursión extranjera.
La advertencia del organismo estadounidense no se limitó a las fronteras de México, sino que se extendió a vuelos que transitan por Centroamérica y sectores de Sudamérica. El comunicado técnico de la FAA sugería que las maniobras militares en el área marítima del Pacífico podrían generar anomalías en el posicionamiento satelital de las aeronaves comerciales.
No obstante, la administración de Sheinbaum ha mantenido una postura de tranquilidad, asegurando que los sistemas de vigilancia de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) no han detectado movimientos irregulares dentro de la jurisdicción aérea de la República en este 2026.
Más allá de la controversia de seguridad, la presidenta se trasladó al noreste de Guanajuato para liderar el «Plan de Justicia de los Pueblos Chichimeca y Otomí». El evento, realizado en el municipio de San Miguel de Allende, tiene como objetivo resarcir las deudas históricas con las comunidades indígenas del semidesierto de Querétaro y la zona otomí.
Sheinbaum aprovechó el espacio para reafirmar que su gobierno prioriza la soberanía y la atención directa a las poblaciones vulnerables, minimizando las alertas externas que no cuenten con el respaldo de los registros de inteligencia mexicanos.
