Teherán califica de positivos los resultados del diálogo reciente y ve viable un marco de entendimiento con Washington.
El canciller iraní, Abás Araqchi, informó este martes que las negociaciones con Estados Unidos han alcanzado un consenso sobre las «líneas generales» para un pacto, lo que representa un avance estratégico tras semanas de hostilidades y el despliegue de un portaaviones estadounidense en la región. Este acercamiento, desarrollado bajo la mediación de Omán en Ginebra, tiene como objetivo central el control del programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de las sanciones económicas que han asfixiado al país y provocado recientes estallidos sociales.
Avances en la mediación de Omán
El jefe de la diplomacia iraní calificó este ciclo de conversaciones como constructivo, destacando que se han sentado las bases para un entendimiento formal, aunque aclaró que aún no se ha definido una fecha para retomar el diálogo.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, validó estos progresos al señalar que las delegaciones lograron identificar objetivos comunes y resolver cuestiones técnicas críticas. En este escenario, la participación de figuras clave del entorno de Donald Trump, como Jared Kushner y Steve Witkoff, sugiere que Washington mantiene la puerta abierta a una resolución diplomática a pesar de su retórica de presión.
Tensiones militares y advertencias en el Golfo
La vía diplomática transcurre en paralelo a una peligrosa escalada militar en el terreno, donde el líder supremo Ali Jamenei respondió al despliegue del USS Abraham Lincoln advirtiendo que, si bien un buque es un arma peligrosa, Irán posee la tecnología necesaria para hundirlo.
Esta retórica se vio respaldada por ejercicios de los Guardianes de la Revolución en el Estrecho de Ormuz, donde el uso de drones y misiles precedió al anuncio del cierre parcial de esta ruta estratégica por la que circula el 20% del petróleo y gas mundial, una medida que Teherán justifica por razones de seguridad pero que impacta directamente en la estabilidad energética global.
Voluntad de verificación y derechos nucleares
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, buscó equilibrar la postura de su país al declarar que no tienen interés en desarrollar armas atómicas y que están dispuestos a someterse a verificaciones internacionales rigurosas.
No obstante, el mandatario fue enfático al defender el derecho inalienable de Irán al desarrollo de energía nuclear civil y al enriquecimiento de uranio bajo los términos del Tratado de No Proliferación (TNP). Este compromiso con la inspección técnica busca desmantelar los argumentos para las sanciones, condicionando la paz regional a un acuerdo de beneficio mutuo que estabilice la economía persa.
