El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su homólogo sudafricano, Cyril Ramaphosa, suscribieron una serie de acuerdos estratégicos destinados a dinamizar la relación económica y política entre las dos naciones más industrializadas de sus respectivos continentes.
Durante el encuentro, ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de que el Sur Global ejerza una influencia más activa en la gobernanza internacional, defendiendo un orden basado en el multilateralismo y la cooperación dentro de bloques como el BRICS, el G20 y el Foro IBSA.
Uno de los puntos centrales de la reunión fue la preocupación por el estancamiento del comercio bilateral, el cual se ha mantenido en aproximadamente 2,300 millones de reales (438 millones de dólares) durante las últimas dos décadas.
El presidente Lula señaló que no existe justificación para que el flujo comercial no supere los 10,000 millones de dólares, dada la capacidad productiva de ambos países. Para revertir esta situación, la agencia Apex-Brasil y el Departamento de Comercio de Sudáfrica firmaron un convenio para incentivar las inversiones y el intercambio de bienes con mayor valor agregado.
Sectores estratégicos y conectividad regional
Además de la renovación del Plan de Acción en Turismo por cuatro años, los líderes identificaron la agricultura, la agroindustria y la educación como áreas prioritarias para el desarrollo conjunto. El presidente Ramaphosa destacó que Sudáfrica funciona como la puerta de entrada para Brasil hacia el continente africano, mientras que Brasil representa un acceso estratégico hacia los mercados de América Latina y el Caribe. Esta sinergia busca no solo el crecimiento económico, sino también un fortalecimiento de los lazos históricos y la solidaridad entre ambos pueblos.
Postura ante la crisis internacional
En el ámbito multilateral, los mandatarios expresaron su profunda preocupación por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Ambos líderes reiteraron la urgencia de alcanzar una solución pacífica fundamentada en el diálogo y el respeto estricto a la Carta de las Naciones Unidas, reafirmando su compromiso con la paz y la seguridad internacional desde una perspectiva del Sur Global.
