FDI golpean el cuartel de inteligencia y la sede de la Fuerza Radwan en Beirut mientras destruyen un cruce clave en el Litani para el tráfico de cohetes.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ejecutaron una ofensiva nocturna a gran escala contra centros de mando de Hezbollah en Beirut y puntos estratégicos del Líbano. La operación incluyó la destrucción de pasos sobre el río Litani, infraestructura crítica que la organización utilizaba para el traslado de armamento pesado y combatientes desde el norte hacia la frontera sur.
Los bombardeos en la capital libanesa impactaron directamente en el cuartel general de inteligencia y la sede de la Fuerza Radwan, unidad de élite encargada de planificar atentados contra ciudadanos israelíes. La FDI destacó que la organización utilizaba infraestructura civil como fachada, atacando una emisora de televisión y la estación de radio Noor en A-Tiri, donde se encontraban operativos del grupo al momento de la incursión.
El ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó que las FDI tomarán el control militar de la zona sur hasta el río Litani, superando los 20 kilómetros de la frontera. Para consolidar este dominio, han sido volados los cinco puentes que conectaban la región, cortando definitivamente la ruta de cohetes y lanzadores. Katz fue enfático al declarar que los residentes desplazados no regresarán al sur del río hasta que se garantice la seguridad total del norte de Israel.
La ofensiva también alcanzó la región de Hermel y estaciones de servicio de la empresa Al-Amana, señalada como brazo financiero de la milicia. Este conflicto, desencadenado en marzo tras el asesinato del líder supremo iraní Alí Khamenei, ha generado una crisis humanitaria con más de un millón de desplazados y una cifra de fallecidos que supera las 1,000 personas en territorio libanés, mientras Hezbollah mantiene la reivindicación de ataques contra posiciones israelíes.
