La Central Obrera Boliviana (COB) ha convocado a la marcha nacional “Bolivia No Se Vende” para este sábado 3 de enero, medida que busca radicalizar las protestas y exigir la abrogación del Decreto Supremo 5503.
El movimiento sindical, que mantiene un paro indefinido, ha fijado como punto de concentración la localidad de Calamarca, en la ruta La Paz-Oruro, con el objetivo de marchar hacia la sede de gobierno. A pesar de esta movilización, la dirigencia cobista confirmó su asistencia a la mesa de diálogo convocada por el Ejecutivo para el lunes 5 de enero, aunque advirtió que la consigna de sus bases es paralizar el país durante las primeras 48 horas de la próxima semana si no se atienden sus demandas.
A través del instructivo 1/2026, la matriz sindical estableció que la asistencia de todas las organizaciones afiliadas es de carácter obligatorio y bajo principios de disciplina orgánica. El documento señala que el incumplimiento de esta disposición será evaluado por las instancias correspondientes del movimiento obrero.
Según el ejecutivo de la Confederación de Fabriles, Mario Segundo Quispe, la intención es llegar a la ciudad de La Paz coincidiendo con la fecha del diálogo, manteniendo una postura firme sobre la eliminación de la normativa vigente. El sector fabril ha manifestado su rechazo al decreto al considerarlo perjudicial para los trabajadores y la estabilidad económica de los sectores más vulnerables.
Postura gremial frente al Decreto Supremo 5503
La dirigencia de la COB fundamenta su rechazo al Decreto Supremo 5503 comparando su impacto con políticas históricas de ajuste, argumentando que la normativa actual favorece intereses de sectores con mayor poder adquisitivo en detrimento de la población trabajadora.
Durante el contacto con medios locales, Quispe ratificó que la posición institucional es la abrogación total de la norma, señalando una desconexión entre las políticas del Gobierno y las necesidades del sector obrero.
Esta movilización representa un desafío logístico y político para el Ejecutivo, que deberá buscar consensos el lunes 5 de enero en un clima de alta presión social y cortes de ruta programados en los principales ejes viales del país.
