Desde el martes 3 de febrero, la capital venezolana se convirtió en el epicentro de una masiva movilización popular que reclama la libertad del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. Los líderes bolivarianos fueron extraídos del país hace exactamente 30 días, tras una incursión militar de Estados Unidos en territorio nacional. La marcha, que partió desde Plaza Venezuela, recorre las principales arterias viales del centro de la ciudad para ratificar la soberanía nacional y rechazar las acciones del gobierno estadounidense.
Nahum Fernández, vicepresidente de Movilización del PSUV, afirmó que la lealtad inquebrantable del pueblo no ha mermado a pesar de la ausencia física del mandatario. Según el dirigente, la unidad nacional es la defensa principal ante lo que calificó como un asedio externo sin precedentes.
Los manifestantes, integrados por diversos sectores sociales, buscan llegar a la esquina de Santa Capilla para reafirmar su compromiso con el proyecto bolivariano y la independencia del país.
El origen de la crisis se remonta a la madrugada del pasado 3 de enero, cuando fuerzas militares estadounidenses efectuaron bombardeos en Caracas, Aragua, Miranda y La Guaira. Esta acción militar resultó en la muerte de más de 100 personas, entre civiles, militares venezolanos y 32 combatientes cubanos.
Durante este ataque, la pareja presidencial fue capturada y trasladada a una cárcel de máxima seguridad en territorio norteamericano, donde Maduro se ha declarado formalmente como prisionero de guerra.
La respuesta internacional no se ha hecho esperar, generando una ola de solidaridad global que exige el fin del intervencionismo. Diversos movimientos en todo el mundo, incluso dentro de Estados Unidos, han denunciado el ataque de la administración de Donald Trump como una violación flagrante a la autodeterminación de los pueblos.
Las consignas en las calles caraqueñas reflejan una convicción de justicia, transformando la indignación por la agresión militar en una fuerza colectiva que demanda el retorno de sus líderes a suelo soberano.
