Atendiendo a un pilar de su estrategia de estabilidad, el Kremlin facilitó este miércoles una comunicación telefónica entre Vladímir Putin y su homólogo ruso Xi Jinping. De acuerdo a Lucas de Cal, corresponsal de El Mundo en Shangai, Putin destacó “los vínculos económicos, políticos y de seguridad entre Moscú y Pekín”, que la administración rusa considera estabilizadores en tiempos convulsos, así como “la alianza integral y la interacción estratégica” entre ambos gobiernos.
Según De Cal, el mandatario chino emitió comentarios que reflejan su interés en la cooperación bilateral con Rusia por un objetivo mayor: un “sistema de gobernanza global dentro de un orden mundial multipolar”, parte de una agenda política que China no oculta en sus discursos. «Hemos llevado nuestra cooperación a un nuevo nivel», aseguró el jefe de Estado. La agencia estatal Xinhua rescató comentarios alusivos a un “gran plan” para reforzar el vínculo entre naciones, alineación forjada poco antes del conflicto ruso-ucraniano.
En adición a ello, los presidentes abordaron su fructífera relación en materia de comercio energético. En este ámbito, Moscú es el proveedor principal para China, mientras que el gigante asiático compra petróleo ruso en cantidades masivas. “Estamos llevando a cabo un diálogo activo sobre energía nuclear pacífica y promoviendo proyectos de alta tecnología, incluso en la industria y la exploración espacial», resaltó Putin.
Esta comunicación sucede poco después de la reunión presencial entre Sergei Shoigu, secretario del Consejo de Seguridad ruso, y Wang Yi, ministro de Exteriores chino, en Pekín. En este encuentro, Wang motivó a los dos gobiernos a apostar por «un sistema internacional con la ONU como eje central», como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de dicha entidad. Por su parte, Shoigu ratificó el respaldo mutuo y señaló que el nexo entre países «ha resistido los cambios abruptos del escenario internacional».
