Acuerdo de Miami establece una ofensiva regional contra el narcoterrorismo con nuevas reglas de intervención y cruce de inteligencia estratégica.
En un evento histórico en Miami, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de una coalición militar junto a 12 líderes de América Latina y el Caribe para combatir el narcoterrorismo.
El acuerdo, denominado la Carta de Doral, formaliza el uso de fuerza militar letal contra infraestructuras de grupos criminales transnacionales y establece protocolos inéditos de cooperación en defensa e inteligencia.
Países firmantes y liderazgo regional
La coalición está integrada por naciones como Argentina, El Salvador, Ecuador, Paraguay, Chile, Costa Rica, Panamá, Honduras, República Dominicana, Bolivia y Trinidad y Tobago. Entre los mandatarios alineados con la doctrina «América Primero» destacan Javier Milei, Nayib Bukele, Daniel Noboa, Santiago Peña y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast. Para coordinar estas acciones, la Casa Blanca designó a Kristi Noem como enviada especial, con un despliegue operativo previsto para el 31 de marzo.

La administración estadounidense busca «sellar las fronteras» y frenar tanto el tráfico de drogas como la migración ilegal, señalando a México como el epicentro de la violencia de los cárteles. Analistas han calificado este pacto como la «Doctrina Donroe», una actualización de la Doctrina Monroe donde EE. UU. asume el liderazgo de la seguridad regional. Según datos de la cumbre, las estrategias de intercepción marítima ya habrían reducido el flujo de drogas en un 96%.
Agenda técnica e implementación
Tras la firma, los mandatarios mantendrán reuniones técnicas con el Secretario de Estado, Marco Rubio, para definir la logística de la Carta de Doral. Los encuentros bilaterales, que incluyen a figuras como el presidente boliviano Rodrigo Paz, se centrarán en la coordinación de operativos conjuntos para desarticular las redes logísticas del crimen organizado en el hemisferio.
