Aviones de combate israelíes ejecutaron este martes una ofensiva aérea contra múltiples centros de mando y complejos militares en territorio iraní. Según el reporte castrense, los ataques se concentraron en infraestructuras clave de las unidades especiales, la milicia Basij en Tabriz y recintos vinculados al lanzamiento de misiles balísticos y operaciones de inteligencia en Teherán y la provincia de Maragheh. El Ejército de Israel subrayó que las instalaciones fueron alcanzadas mientras agentes del régimen se encontraban en su interior.
En términos de impacto humano, el portavoz militar Effie Defrin situó en 1,900 el número de bajas entre soldados y comandantes iraníes desde el comienzo de las operaciones. En contraparte, la organización HRANA reportó que al menos 1,100 civiles han fallecido desde el pasado 28 de febrero, fecha que marcó el inicio de la actual escalada bélica. Este recrudecimiento del conflicto evidencia una ofensiva dirigida a neutralizar la capacidad operativa y de artillería de las fuerzas iraníes en puntos neurálgicos de su defensa.
