Un ataque aéreo ejecutado por Estados Unidos en la provincia iraní de Alborz ha dejado al menos ocho muertos y 95 civiles heridos este jueves, según informaron medios locales y la agencia Tasnim. Las víctimas se encontraban celebrando el Día de la Naturaleza cuando se produjeron las ofensivas, las cuales se concentraron en sectores cercanos al distrito de Azimiyeh, en la ciudad de Karaj.
La Media Luna Roja de Irán confirmó el despliegue de equipos de rescate en las zonas afectadas, señalando que los ataques de las fuerzas estadounidenses e israelíes tuvieron como objetivo principal el puente B1, considerado el más largo de Oriente Medio y que aún se encontraba en fase de construcción. Al respecto, el ministro de Exteriores iraní, Abas Araqchí, calificó la destrucción de infraestructura civil como una muestra de «colapso moral» y aseguró que las obras serán reconstruidas con mayor solidez, sentenciando que el daño real reside en la reputación de los agresores.
Por su parte, el presidente Donald Trump se pronunció a través de sus redes sociales, celebrando el colapso del viaducto y advirtiendo que este evento representa solo el inicio de una ofensiva mayor. El mandatario instó al régimen iraní a llegar a un acuerdo antes de que la destrucción sea total. Esta incursión militar ocurre poco después de que la Casa Blanca asegurara que completará sus objetivos estratégicos en Irán en un plazo de dos a tres semanas, amenazando con emplear golpes de extrema dureza.
