La Confederación General del Trabajo (CGT), principal central obrera de Argentina, convocó este lunes a una huelga general nacional para el día en que la Cámara de Diputados debata la polémica reforma laboral de Javier Milei.
La medida de fuerza, que representa el cuarto paro general contra la actual administración, se produce en un escenario de recesión económica, cierre de 21,000 empresas y la pérdida de 300,000 empleos desde diciembre de 2023.
El objetivo sindical es frenar un proyecto que consideran regresivo y anticonstitucional, mientras el Ejecutivo busca sancionar la norma antes del 1 de marzo para evitar que el texto regrese al Senado.
El proyecto de ley en disputa plantea modificaciones estructurales que han generado el rechazo unánime de los gremios, entre ellas la reducción de indemnizaciones, la extensión de la jornada laboral hasta las 12 horas, el pago de salarios en especie y severas limitaciones al derecho a huelga.
Aunque el Gobierno sostiene que estas medidas reducirán la informalidad laboral -que supera el 40% del mercado– y fomentarán la creación de empleo al bajar la carga impositiva, la CGT advierte que judicializará la reforma si prospera.
Asimismo, existe tensión por el artículo que pretende reducir a la mitad el salario por enfermedad, punto que el Ejecutivo evalúa flexibilizar para garantizar la aprobación en Diputados.
Impacto de la medida y paralización del transporte
A diferencia de protestas anteriores, esta huelga contará con la adhesión total del sector transporte, lo que garantiza la paralización de servicios terrestres, aéreos y fluviales. La Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) confirmó que no habrá movilización de pasajeros el día de la sesión legislativa, asegurando un cese de actividades masivo.
Los líderes sindicales destacan que existe un consenso colectivo para el paro, el cual servirá como termómetro del descontento social frente al rumbo político y económico de Argentina, tras una última huelga en 2025 que tuvo un impacto limitado por la falta de apoyo del transporte.
La formalización de la huelga se realizará este miércoles mediante una conferencia de prensa, mientras el oficialismo acelera las negociaciones en el Congreso.
La intención del presidente Milei es evitar cualquier modificación al texto que obligue a una segunda revisión en el Senado, lo que retrasaría sus planes de llegar a la inauguración de sesiones ordinarias con la ley sancionada.
La presión en las calles ha ido en aumento, como quedó registrado en las recientes manifestaciones frente al Congreso que derivaron en enfrentamientos con la policía y decenas de arrestos, evidenciando la profunda polarización que suscita la agenda de reformas del Gobierno.
